El miedo

Así lo viví yo.

Empecé a sentirlo cuando quien destruyó nuestro país ganó las elecciones presidenciales hace 17 años. No me gusta generalizar pero el puesto de un militar no es nunca la presidencia de un país, por buena persona que éste sea, la dictadura planea como una sombra detrás de sus pensamientos.

Empecé a sentirlo también cuando los radios de todas partes en la ciudad no hacían más que transmitir las cadenas diarias e interminables de un presidente resentido.

Me recuerdo subiendo la cuesta hacia mi casa, con mucho miedo de expresar mi opinión en cualquier lugar público por temor a la violencia de un pueblo enardecido.

No obstante, a pesar del miedo, marchamos, marchamos y marchamos durante años, expresando nuestro disgusto por su manera de proceder, por lo que veíamos venir a lo lejos, por su irrespeto al pueblo, sus ofensas, su resentimiento hacia todos los valores del venezolano y de las cosas bien hechas.

Y como creíamos en las cosas bien hechas, creímos en el diálogo, en mesas dirigidas por personalidades extranjeras dignas de respeto, que pensábamos que verían lo que nosotros veíamos y que la balanza se inclinaría hacia el pueblo. Pero nos dejamos entrampar y los extranjeros se dejaron enmarañar con la tela de araña que aún hoy, después de 16 años nos sigue envolviendo. Y así comenzó la gran polarización de mi país que dividió a familias, parejas, amigos y hermanos, separando a los padres de sus hijos que emigraron para siempre.

Hoy día, el miedo es la mejor arma del régimen. Lo administra a través de bandas delictivas que ellos mismos armaron, a través de la escasez y el hambre, de las amenazas y la represión, de la burla y la ofensa, de la corrupción y la impunidad.

Yo no quiero seguir viviendo con miedo. Yo quiero tener una vida plena y disfrutar lo que me queda de vida en libertad, libre de opinar, libre de escoger lo que quiero comer, libre de hacer las actividades que quiero hacer cuando las quiero hacer.

Emigrar puede ofrecerme la oportunidad de ser realmente libre. Y aunque yo me siento libre interiormente, en la práctica y dentro de la situación del país, añoro la libertad que conocí en otro tiempo.

 

Autor: emigrarsite

Soy venezolana, aunque probablemente fui francesa en otra vida que seguramente fue muy feliz. Soy licenciada en Letras, egresada de la Universidad Católica Andrés Bello y Máster en Linguística Aplicada, egresada de la Universidad Simón Bolívar. Hablo francés e inglés y he vivido en Suiza, Francia y Estados Unidos donde también trabajé como co-editora. Me gusta escribir y me encanta aprender idiomas y sobre todo viajar. Ahora vivo en Nueva Zelanda.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s